El segmento español de multivitamínicos vive una expansión sostenida impulsada por la creciente preocupación por la salud, la diversificación de formatos y el auge de nuevos nichos como la nutricosmética. Aunque la producción local se orienta cada vez más a la exportación, la balanza comercial sigue siendo deficitaria, con importaciones europeas que cubren buena parte de la demanda interna.
Un mercado fragmentado —donde laboratorios internacionales comparten espacio con marcas emergentes— y un consumidor mayoritariamente femenino, informado y prescriptor-dependiente dibujan un escenario lleno de oportunidades, pero también de requisitos regulatorios y fiscales que conviene conocer antes de entrar en juego.
A continuación te presentamos algunos extractos de un estudio de mercado realizado, en 2023, acerca de este mercado. Para obtener acceso completo al documento, por favor, escríbenos a info@horizontradedynamics.com.
Evolución del mercado español
En los últimos cinco ejercicios el segmento español de complejos multivitamínicos ha descrito una curva de crecimiento sostenido que contrasta con la madurez de otros nichos de autocuidado.
El empujón más visible llegó en 2022, cuando el valor de mercado repuntó un 4 % interanual—un salto que duplica el promedio registrado entre 2017 y 2021—impulsado por la normalización post-pandemia, la búsqueda de refuerzos inmunitarios y el auge de la nutricosmética.
Según AFEPADI, la facturación nacional ya ronda los 5.050 millones de euros, apenas el 15 % del volumen europeo (33.420 millones), lo que deja a la vista un amplio margen para capturar cuota. El contexto demográfico refuerza esta lectura: en España la población de 45-64 años—la franja con mayor consumo per cápita—crecerá hasta 2030, mientras que la digitalización de la farmacia y la generalización del canal online añaden nuevos puntos de venta y reducen barreras de acceso.
Todo ello configura un mercado todavía fragmentado, pero con espacio para que los jugadores consolidados amplíen gamas y para que las marcas emergentes introduzcan fórmulas premium, personalizadas o ligadas a estilos de vida saludables.
Balanza comercial y flujos de intercambio
El saldo español en multivitamínicos continúa siendo negativo pese al volumen exportador. Buena parte de la producción nacional se destina a terceros países, mientras que las importaciones—fundamentalmente procedentes de Italia, Países Bajos y Alemania—cubren la creciente demanda interna. Hoy por hoy, el 16,37 % de las compras exteriores españolas proviene de Alemania. Tras el salto de 2021-22, se espera que la curva de importaciones alemanas mantenga su inercia ascendente.
Estructura competitiva y fragmentación
El mercado doméstico está fuertemente concentrado y dominado por enseñas foráneas, si bien coexisten pequeños laboratorios nacionales que compiten con gigantes farmacéuticos internacionales. La cuota se reparte, además, entre segmentos emergentes—como la nutricosmética—y gamas tradicionales impulsadas por la atención a la salud tras la pandemia.
Perfil de la demanda
Dos de cada tres españoles han adquirido complementos multivitamínicos. Las razones más citadas son el cuidado general de la salud, el refuerzo inmunológico y la búsqueda de un plus de energía. Las mujeres y el grupo de 30-65 años—especialmente el tramo de 31-40—son los consumidores más activos. A menudo el usuario desconoce la composición exacta del producto y confía en la promesa de marketing o en la recomendación del profesional sanitario, de ahí que la farmacia siga siendo el canal de compra preferido.
Con relación a las marcas preferidas por el consumidor, las más compradas/consumidas son Supradyn, Multicentrum, Pharmaton y Redoxon; seguidas por una marca de supermercado: Deliplus.
Tendencias de precio y fiscalidad
Entre 2019 y 2023 los precios registraron una pauta alcista, alentada por la inflación y el incremento de costes de producción. El PVP se encarece, además, por el 21 % de IVA, el impuesto especial sobre envases plásticos y los márgenes de distribución; en el caso de importaciones, también por los aranceles. Pese a la buena reputación del sector farmacéutico español, el origen alemán no supone una ventaja competitiva clara: consumidores y expertos equiparan la calidad de los productos germanos a la de otras procedencias.
Canales de distribución y presencia digital
Las farmacias mantienen el liderazgo en ventas apoyadas en la prescripción profesional y el stock inmediato. Les siguen parafarmacias y grandes superficies, que captan al consumidor por conveniencia y ofertas. En el ámbito online crecen dos polos: los marketplaces generalistas —con Amazon como referente— y las plataformas verticales de salud, donde múltiples boticas operan bajo un mismo portal. A este ecosistema se añaden webs DTC de marcas que ofrecen suscripciones y asesoramiento personalizado, obligando a las empresas a coordinar precios y servicio en un entorno verdaderamente omnicanal.
Marco normativo
En la Unión Europea los complementos alimenticios se regulan como alimentos. El Real Decreto 1487/2009 los define como concentrados de nutrientes o sustancias con efecto nutricional/fisiológico en forma dosificada. España aplica la categoría TARIC 210690, que abarca desde suplementos vitamínicos hasta preparados proteicos, por lo que los datos aduaneros no siempre reflejan el mercado con exactitud.
La AEMPS (Ministerio de Sanidad) supervisa la seguridad y la reglamentación técnica de estos productos. Si un ingrediente no es común en la dieta habitual, puede requerir aprobación previa de AECOSAN. Los multivitamínicos no son fármacos ni pueden sustituirlos, pero deben cumplir requisitos específicos de producción y etiquetado.
Perspectivas
La preocupación por la salud impulsa una demanda en ascenso y se espera que la tendencia continúe. Con un consumidor cada vez más informado—aunque aún guiado por prescripción profesional—y un mercado fragmentado en plena expansión, las oportunidades para nuevas marcas y productos diferenciados siguen creciendo, siempre que se adapten a la normativa y a las exigencias de calidad percibida por el público español.